La hamponcracia en Carabobo puso sus barbas en remojo

El rumor de que la hamponcracia que activa dentro del poder político en el estado Carabobo está muy nerviosa parece ser cierto. En los gestos, el susurrar en vez de hablar y en la cara se les delata la angustia. Creyeron que podían robarse los bienes públicos y destrozar la vida de la gente y vivir tranquilos. El sistema entró en crisis porque simplemente cuando es una hamponcracia la que usurpa el poder y secuestra la democracia sus propias contradicciones genera su decadencia, o dicho de otra manera, es el enfrentamiento entre sus fracciones mafiosas por el reparto del botín lo que termina provocando la crisis política que estamos sufriendo los venezolanos. Entonces, lo que está provocando la intranquilidad en la hamponcracia local, es la caida en desgracua de una de las mafias, la encabezada por El Aisami, por es la de aquí, guarda un absoluto silencio, como tratando de no hacer tanto ruido que pueda llamar la atención.

Sin embargo, el pueblo carabobeño, el mismo que a diario sufre las consecuencias de las fechorías de esta hamponcracia, está muy pendiente de que el brazo de la justicia caiga contundente y sin más demora, aunque esti solo sea para poner en escena un show electorero del madurismo, no obstante este espectáculo, al pueblo carabobeño vería con satisfacción que callera toda la ley sobre ex y gobernadores, ex y alcaldes, concejales y diputados miembros activos todos de la clase política hamponil local, responsables directos del derrumbe en el sistema educativo, del sistema público de salud, del déficit de vivienda, de la destrucción del aparato productivo, de la falta de agua potable, de la mala calidad del servicio eléctricos,la desatención a las abuelas y abuelos, etc,etc,etc.

Pero eso si, muy eficientes en destrozar los valores de la decencia y la honestidad y de promover por medio de orgías el consumo de estupefacientes y cuanto vicio sirva para mantener adormecido y sometido al pueblo carabobeño, sobre todo a su juventud.

Pero parece que la guachafita se les acabó, Maduro necesita hacer creer al pueblo venezolano de que él seguirá siendo el candidato para el 2024, y para demostrarlo, va meter tras las rejas a cuanto hampón se infiltró en la Revolucion Bolivariana para destruirla como en efecto se puede ver en Carabobo y que la clase hamponil quiere ocultar echando una pinturita aqui, sustituyendo, donde halla una imagen de Chávez por un adefesio, colocando lucesitas en todas partes para alumbrar la pobreza ya que si algo cunde en el estado Carabobo es el empobrecimiento y la miseria. Asi que, hay algunos que tendrán que huir o entregarse además de devolver todo lo que le robaron al pueblo carabobeño, y no los mencionó porque el pueblo de Valencia, los guayos y de la costa como en los valles altos los conocen muy bien. Sin embargo, detrás de ellos hay otros más poderosos que son los que le mueven los hilos.

Los carabobeños saben que otro Carabobo es posible, pero primero hay que desalojar a toda la hamponcracia del poder. Sabe cómo resolver el problema de la salud pública, sabe cómo resolver el problema del sistema público de educación, conoce muy bien cómo solucionar el problema de los servicios público y cuenta con las clases trabajadoras para poner a funcionar la producción en las fábricas y en el campo. Pero primero lo primero, hay que sacar a la hamponcracia de Carabobo.



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Arnaldo Aguilar Dorta


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