Comportamiento Colectivo de los pueblos y crisis sociales

Ante los acontecimientos de la semana que acaba de finalizar y lo que va de ésta: a)resultado de las elecciones presidenciales en Argentina, b) la continuación del genocidio del Gobierno de Israel, contra el pueblo Palestino y c) la infoxicación por las redes sociales venezolanas, sobre el litigio histórico territorial de Venezuela por el despojo del Imperio Británico del Esequibo venezolano, la petición de convocatoria de un Referendo Consultivo por la Asamblea Nacional al Consejo Nacional Electoral sobre el Esequibo, se coloca a prueba el Comportamiento colectivo de los pueblos, como cuestión histórica, social y cultural.

Ante estos hechos nacionales e internacionales que denominamos crisis sociales límites, porque sitúan a los pueblos en una encrucijada que se bifurca en dos caminos, oportunidades y peligros, definición etimológica de crisis en el lenguaje ideográfico chino, simbolizada por dos ideogramas, uno que significa oportunidad y otra que significa peligro; el Ex Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera (2016) denomina a estas situaciones empate catastrófico y bifurcación histórica.

Nos encontramos en una "encrucijada catastrófica y una bifurcación histórica", sobre los temas tratados en el párrafo introductorio de esta artículo, tenemos que recurrir a la Historia como disciplina científica del cambio, y no solo del pasado, a la complementariedad entre teorías clásicas y teorías contemporáneas; los saberes y conocimientos por la dinámica social, el avance de la ciencia y tecnología, están en constante movimiento, cambio, transformación, que conducen a una pérdida de vigencia de dichos conocimientos y saberes, pero, muchos de sus postulados centrales mantienen su vigencia en el devenir histórico, siempre tienen luces para comprender, lo que nos acontece en las crisis actuales.

No debemos confundir los movimientos de masa que caracterizaron las sociedades europeas de finales de siglo XIX y comienzos del siglo XX, que tanto temor causó en las élites políticas y económicas de entonces, con los movimientos sociales y políticos, luego de la II Guerra Europea, compartimos con Dussel que las mal denominadas I Guerra Mundial y II Guerra Mundial, fueron guerras intercapitalistas europeas, no guerras mundiales.

Los nuevos movimientos sociales, son configurados y conformados al fragor de luchas por la defensa de la vida, la naturaleza, la salud, defensa de territorios ancestrales de propiedad colectiva, entre otros, la mayoría con clara conciencia de clase y los propósitos emancipatorios y libertarios, contra la lucha colonial y contra la colonialidad como patrón ideológico desde el poder para dominar, desde el saber y la academia, para imponer un conocimiento único y universal, desde el ser y su subjetividad, para subalternizar e inferiorizar a pueblos enteros.

La construcción teórica en el campo del comportamiento colectivo hoy, tiene que reconocer la influencia de los clásicos, porque ello enriquece a los modelos contemporáneos y contribuyen al conocimiento de esta temática desde sus orígenes.

En tiempos de crisis, los pueblos como colectivos recurren a: pensamientos y acciones mesiánicas (respuesta sociológica y religiosa), utópicas (búsqueda de la perfección ideal de gobiernos y sociedades), imaginarios colectivos o inconsciente colectivos (reacción psicológica y arquetipal), para explicarse y comprender lo que piensan líderes sociales y conductores del gobierno, la política, la economía, lo que hace que las crisis sociales sean estructurales y no coyunturales.

El Mesianismo ha sido la base significativa del pensamiento judío. Confianza de un futuro mejor y la solución de los problemas sociales, mediante la intervención de un líder mesiánico en el que se deposita la confianza absoluta, esto tiene ciertas complicaciones y complejidad, por lo general, los líderes sociales y políticos son hombres de acción y de poca reflexión sobre las acciones que emprenden, por diversas motivaciones e interese personales y colectivos de orden geopolítico; revisemos los protagonistas de los conflictos bélicos actuales del mundo, además están poseídos de un narcisismo político, que no les permite ser alterativos.

Utopía, es un género literario: ciencia ficción, cine ficción, concepto sociológico y político: forma de analizar la sociedad, dimensión humana como la capacidad de imaginar y pensar otros mundos mejores posibles. Plan o sistema ideal de gobierno que concibe la sociedad perfecta, justa, donde todo discurre y transcurre con armonía y sin conflictos. Plan ideal o proyecto atrayente, beneficioso para la comunidad, pero que, es muy improbable que suceda o en el momento de implementación es irrealizable, es aspirar a la plena y suprema felicidad.

Imaginario colectivo, concepto de las Ciencias Sociales, acuñado por Edgar Morín (1960), que designa un conjunto de mitos y símbolos que en cada momento, funciona efectivamente como mente social colectiva. Inconsciente colectivo, categoría desarrollada por el psicoanalista suizo Carlos Gustavo Jung, sucesos, datos e informaciones que ocurrieron en el pasado con relación a la especie. Es un conocimiento compartido por todos los seres humanos desde el nacimiento y que ha quedado en el inconsciente. Está compuesto por arquetipos que influyen singularmente.

Para la Etnopsicología, Carlos Gustavo Jung y el psicoanálisis, Edgar Morin y la unidualidad de la condición humana; el mesianismo, la utopía y los imaginarios colectivos e inconsciente colectivos, son reacciones antropológicas normales de pueblos o sociedades, amenazadas desde su interior o desde el exterior por transformaciones socioeconómicas y políticas, como resultado del momento histórico que vive ese pueblo o sociedad, son reacciones esperadas como comportamiento colectivo en tiempos de crisis.

Ahora bien, estas reacciones antropológicas normales, pueden tener una salida polarizante en el sentido común del pueblo y de los grupos sociales en el poder, que se encuentran en permanente movimiento de dominación, conflicto y explotación de los más fuertes hacia los más débiles, que generan comportamientos colectivos, por nuestra condición histórica de ser pueblos conquistados, colonizados y colonializados hasta el presente, en lo que Aníbal Quijano (1992) denominó la colonialidad del poder.

Así tenemos que, las reacciones mesiánicas se debaten en una polaridad entre los menos creyentes, el pueblo en sentido general y los más creyentes quienes configuran la institucionalidad sagrada de cultos, religiones e iglesias. En cuanto a la utopía, los menos creyentes, nuevamente la mayoría de los que integramos el pueblo y los creyentes las elites políticas gubernamentales, económicas y los partidos políticos, que mediante sus ofrecimientos políticos electorales, estimulan los imaginarios colectivos de los pueblos, con deseos y aspiraciones de otro mundo y sociedad mejores y felices.

En cuanto al imaginario colectivo al no cumplirse lo imaginado, genera frustración extravagante y en el inconsciente colectivo, el incumplimiento arquetipal, genera frustración irracional. Ahora bien, la relación entre mesianismo y utopía genera esperanza; la relación entre mesianismo e imaginario colectivo genera desesperanza, mientras que la relación entre inconsciente colectivo y utopía genera desorden, ambos la desesperanza y el desorden pueden desencadenar comportamientos de ruptura, en algunos momentos donde predominen constantemente la frustración, desesperanza y desorden

Con lo señalado en los últimos párrafos supra, lo que quiero transmitir es que nuestra concepción sobre el Comportamiento colectivo como telón de fondo de la Salud Mental Decolonial, es interdisciplinaria, recurre a saberes y conocimientos de la Historia, la Filosofía, la Etnopsicología, el Pensamiento Complejo, las teorías de la Colonialidad/Decolonialidad, el Marxismo entre otras, como sustento a la cuestión histórica, social y cultural.

En ningún momento consideramos, atribuimos o recurrimos a procesos psicopatológicos, en las consideraciones de los comportamientos colectivos humanos, aspecto muy tentador en estos tiempos de crisis, debido a la colonialidad, confort explicativo y pereza mental, despachamos cualquier análisis de crisis y comportamientos colectivos, utilizando la patologización y la psicopatologización, como recurso simplificador de realidades sociales de alta complejidad para su comprensión y aún más para su resolución.

Dejo abiertas esas ideas que le puedan ayudar al lector a explicar, comprender e interpretar, los acontecimientos en pleno desarrollo (Walter Martínez, dixi), narrados en el párrafo inicial de este artículo…continuará.

 

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