México: Con una revolución, en 15 años recuperará el pueblo su riqueza; con el sistema electoral seguirá miserable

1. Nadie quiere hablar hoy de revolución radical, violenta, porque mueren en ella miles de personas en los campos de batalla; se dice que esa idea debe enterrarse porque el mundo quiere la paz. Pero todo mundo sabe que durante la llamada paz –que yo llamo "paz de los sepulcros"- mueren por hambre, miseria, explotación, muchísimos millones de gente inocente sin participar en conflictos armados. Sin embargo, otros dirían que las revoluciones de Rusia, China, Cuba, Nicaragua, fracasaron y tendrían razón, al no entender el intervencionismo de los asesinos yanquis. Por ello en cualquier plan revolucionario debe figurar obligatoriamente una respuesta a los yanquis.

2. ¿Alguien en el mundo podría demostrar que hay siquiera un país en el universo llamado democrático que goce de igualdad, justicia, que no vivan en su seno millones de seres humanos, desempleados, miserables y hambrientos? Incluso en los países que fueron colonialistas e imperialistas como Inglaterra, Holanda, Francia, España –han sido ejemplos electorales desde hace más de dos siglos, de libertad y democracia- la miseria y la marginación, el racismo y el desprecio, es absolutamente evidente. En México los procesos electorales se iniciaron en 1824 (hace dos siglos) y lo que nunca ha cambiado es la relación de 80 por ciento de pobres y miserables, así como un tres por ciento de grandes capitalistas opresores.

3. En todos los países llamados "democráticos" –incluso en los países que fracasaron obligados por la intervención del imperio yanqui- existe una clase minoritaria dominante de multimillonarios. Estos en Cuba y Nicaragua no están muy desarrollados; sin embargo, en los demás países son bandas de asesinos que se han enriquecido haciendo gigantescos negocios apoyados por el Estado. Estaba viendo un documental que se llama "El poder del dinero y el oro", que demuestra la terrible acumulación de capitales en manos de unos cuantos magnates, la llamada "Reserva Federal" que, puta, es terriblemente ofensivo para el género humano, sobre todo el miserable.

4. Por ello regresé a mis pensamientos de los años 60 y 70 que hablaban de revolución que tenía que expropiar, arrebatar las riquezas de los que los tienen y entregarla directamente a la población comunitaria en forma de empleo, alimentación, entretenimiento y diversión. ¿Cómo es posible que Carlos Slim, Larrea, Salinas Pliego, etcétera, -por herencias de sus papitos millonarios, apoyo incondicional de gobiernos y por mil enormes negocios, respaldados por la constitución y leyes burguesas- sigan pisoteando a los mexicanos como si fueran cobardes, haciéndoles olvidar sus deberes de luchar junto a sus compañeros y por su país?

5. Pienso que, al contrario, no debe olvidarse la revolución radical expropiadora en beneficio de las mayorías, ni dejar de hablar de ella. El sistema electoral y el llamado pacifismo (donde mueren miles de millones por miseria y hambre, mucho más que en las revoluciones), nos obnubiló o cegó el pensamiento y nuestra visión con una falsa ideología extendida por la propaganda en los medios de información. Es necesario volver a pensar en una revolución que ayude a barrer, a extirpar, la putrefacción, que expropie las gigantescas riquezas acumuladas y que éstas se transformen en trabajo, en producción, en vida comunitaria buscando la igualdad. (20/IX/22)

 



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Pedro Echeverría


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