¡Soberbio arranque de campaña!

En un día como hoy, 05 de julio, 213 años atrás nacía nuestra Primera República, al declarar la Independencia de Venezuela del imperio de España. Hoy, formamos parte de los pocos países del orbe que podemos decir con orgullo: ¡Somos libres e independientes! Esta celebración de independencia, la conmemoramos en un nuevo ciclo eleccionario para elegir al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Si bien, podemos enorgulleceremos por tener una nación soberana, libre e independiente; no podemos decir lo mismo de su oposición, un grupito minoritario de supuestos venezolanos y venezolanas, alienados y alienadas, en la defensa de los intereses de EEUU en Venezuela. «Por el engaño, se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio, se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud, es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia, de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo; la venganza por la justicia». (Palabras del Padre Libertador Simón Bolívar, ante el Congreso de Angostura, en San Tomé de Angostura (conocido actualmente como Ciudad Bolívar) el 15 de febrero de 1819).

Este 28 de julio, en obediencia al mandato de la Constitución Bolivariana de 1999, está convocado el Pueblo venezolano a reelegir, como será reelecto, su Presidente de la Republica, Nicolás Maduro Moros, para un nuevo período republicano: 2024-2030. Nueve candidatos oposicionistas, se han postulado para intentar revocarle el mandato que el Pueblo le dio; todos los postulados de marcado signo neoliberal, todos financiados por EEUU, todos proponentes de la privatización como norma y todos de derecha extrema, que en algún momento, formaron parte del circo que exigía y lograron la aplicación de sanciones o medidas coercitivas contra nuestra nación, formaron parte del G4, Mesa de la Unidad Antidemocrática y partidos como Voluntad Popular, Primero Justicia, AD, Copei, Un Nuevo Tiempo, MAS, Causa R, BR, Vente Venezuela, el Partido de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, en fin, muchos hoy, han cambiado sus nombres para engañarte mejor; ojo entonces, con estos estafadores profesionales, todos tutelados por los Estados Unidos de Norteamérica y su colonia de la Unión Europea.

Este jueves 04 de julio, por mandato del árbitro electoral, el CNE, según lo previsto en el cronograma electoral, el inicio oficial de la campaña electoral. Con setenta marchas en las principales ciudades del país, arrancó el candidato de la Patria, el candidato del PSUV y el Gran Polo Patriótico, Nicolás Maduro Moros, mientras los restantes nueve candidatos, limitaron sus arranques de campañas a meras caravanas de vehículos por algunas calles de Caracas, casi imperceptibles para el pueblo venezolano, que no sintió los efectos del arranque de los oposicionistas. Hecho, que ratifica -una vez más- que la ruta electoral no forma parte del plan que, algunos sectores oposicionistas, han ponderado transitar. Pues sí, era obvio esperar un majestuoso inicio de campaña por parte de los integrantes del PSUV y del Gran Polo Patriótico. Nicolás Maduro Moros, prefirió arrancar desde el Municipio San Francisco del Estado Zulia, Estado que cuenta con la mayor base de votantes y gobernado por sectores oposicionistas que han convertido dicho Estado, en un verdadero basurero a cielo abierto. Nicolás, en esta nueva visita al Zulia, instruyó al presidente de PDVSA y CorpoZulia para que limpien a Maracaibo, San Francisco y demás Municipios, y así acabar con el nauseabundo estado de suciedad, en que están acostumbrados a realizar sus actividades los dirigentes oposicionistas más no, sus pueblos que hartos están de tanta basura. Manos limpias, en comunidades limpias, es el lema revolucionario que Nicolás llevó al pueblo zuliano. Terminada, dicha actividad masiva, se vino volando para Caracas, donde lo esperaban además de la lluvia, 12 kilómetros de pueblo de un mar de pueblo, efusivo y lleno de amorosas expresiones de afecto hacia el candidato de la Patria.

Inició su discurso Nicolás, retratando lo que ha apreciado en sus visitas a todos los rincones de la geografía nacional: «He visto la fuerza del pueblo en las calles, con millones de hombres y mujeres diciendo a una sola voz en este inicio de una Campaña electoral victoriosa de la "Venezuela Nuestra del Siglo XXI": ¡Somos la fuerza del #amor y la Paz!». Para entrar a darle ánimos y reforzar la esperanza de un pueblo que durante esta última década no ha sido sino castigado por las hordas oposicionistas y el imperialismo con sus medidas coercitivas y su guerra económica: «Le digo al pueblo, ahora se abre una nueva era una bendita y milagrosa, y vamos por más cambios, vamos por más transformaciones y por la Venezuela de la prosperidad y del bienestar», enfatizó el líder revolucionario durante su intervención ante el Pueblo que lo recibió con amor. Recordó, los tiempos de la batalla por la vida que el pueblo venezolano enfrentó de la mano con Nicolás: «Superamos la pandemia de manera ejemplar, hemos logrado los niveles de seguridad ciudadana más grandes que Venezuela ha tenido desde la época de Pérez Jiménez y vamos por más». Esto, mientras esa nefasta oposición y el imperialismo, hacían todo lo posible para llenar de luto los hogares de la familia venezolana. El poderoso lenguaje no verbal de nuestros ojos, los convierte en pequeñas ventanas a través de las cuales se asoma nuestra alma y deja entrever nuestros sentimientos con mayor o menor intención. En eso, invita a subir una compatriota de La Vega a quien ha seguido con su mirada, escrutándola y en ella ha visto el fuego sagrado o como dijera el poeta trujillano, José Ramón Heredia: «del bolsillo saco mi pañuelo que es un instante ala, blanca señal de paz o suelta flor de ágil perfume, y lo acerco a mi frente y limpio mi sudor de ardiente vida, ardiendo». O como dijera también el poeta mexicano, Francisco Sosa Escalante: «¡Fue el amor, fue el amor! el sentimiento que enciende el corazón en llama pura, el primero en hablarte con ternura de la gloria, provocando tu ardimiento». En 1828, nuestro Libertador Simón Bolívar, escribió: «El patriotismo es un fuego sagrado que no puede estar oculto y que tanto cuanto se extienda en un sentido verdaderamente puro, tanto más habrá ganado la felicidad del país».

Fue un acto, que dejó al pueblo venezolano expresar a viva voz, el amor del pueblo por su líder y así llegaron, los recuerdos de Hugo Chávez y la evocación de Nicolás, hicieron que éste se hiciera presente a través de una llovizna, leve pero amorosa así como era Chávez. El acto tocaba la fibra de las emociones, elevaba las pasiones de las y los presentes. «¡Oh, pero que amarga cosa es mirar la felicidad a través de los ojos de otro hombre [otra mujer, añadido nuestro]!» decía: William Shakespeare. Con todas las emociones a flor de piel, Nicolás aprovecha para realizarle un pequeño homenaje a su vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien le había sucedido un incidente allá en Cumanacoa, población donde había asistido para prestar asistencia en medio de la presencia de un huracán que azotaba a esa costera venezolana. Dicha actuación de nuestra Vicepresidenta, digna actuación, no hizo otra cosa sino encender los odios de una oposición que odia la venezolanidad y por ende a Venezuela. La velada, completaba su ciclo de emociones y pasiones a flor de piel. Aprovechaba, el candidato de la Patria para fustigar a las y los enemigos de la Patria. Rememorando, que como candidato a la reelección ha superado todas las pruebas constitucionales, una en especial, la Declaración Jurada de Patrimonio. Prueba no superada por los apellidos, quienes han sido reprobados y sancionados por la Contraloría General de la República, quienes han sido inhabilitados: María Corina Machado, Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski, por ladrones del Patrimonio que es de todas y todos los venezolanos. Al fondo, se escuchaba la voz fuerte y animada de Winston Vallenilla que preanunciaba el final del acto, y la entrada en escena de los grupos musicales. La canción del gallo pinto, canción icónica de nuestro folklore para luego entrar al ritmo contagioso de: ¡Chávez soy yo, Chávez eres tú!, para dar por culminado un majestuoso y festivo inicio de campaña, todo lleno de alegría y que preanuncia, una gran victoria revolucionaria contra los enemigos de la Patria y el imperialismo!…



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Henry Escalante


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